El Forum Islam y Convivencia pone el broche final a la XIIIª Multaqa de las Culturas

Cultura

04 jun, 2017

El Centro Unesco Valencia ya prepara la próxima cita en Agrigento en 2018, con un llamamiento a la reconstrucción de las Naciones Unidas

El Forum Islam y Convivencia, que se ha celebrado durante la tarde de ayer y esta mañana en el Centro Cultural la Beneficencia, ha puesto el broche final a la XIIIª Multaqa de las Culturas, organizada por el Centro Unesco Valencia con la colaboración de la Fondazione Terzo Pilastro Italia e Mediterraneo.

La inauguración de la exposición ‘El emir Abd El Kader: un hombre, un destino, un mensaje’, dedicada a este personaje histórico, en torno al que han girado varias de las intervenciones, marcó el inicio de las sesiones de ayer, bajo el título ‘La convivencia entre religiones en Europa es posible’, que culminaron con la ruptura intercultural del ayuno del Ramadán y la actuación musical del grupo Amal de Argelia.
Esta mañana el Cheikh Khaled Bentounés -guía espiritual de la Tariqa Alawiyya, presidente de honor de Aisa ONG y miembro del Consejo Socioeconómico de la ONU- ha destacado que “la religión es la que crea lazos que nos unen a todos como una familia, una sola realidad y una sola humanidad” y se ha extendido explicando el importante legado que dejó Abd El Kader. A este emir se ha referido también Francesc Xavier Marín, profesor de la Facultad de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna, de la Universitat Ramón Llul, quien ha hablado de las aportaciones del Islam respecto a la convivencia y ha resaltado “la importancia de recuperar testimonios históricos, como el de Abd El Kader, que son un ejemplo a favor del diálogo entre Oriente y Occidente”. Ha recordado que Abd El Kader es un caso ‘paradigmático’, puesto que “participó en la defensa de la Argelia invadida, fue deportado y, a pesar de las situaciones penosas que tuvo que vivir, no solo no generó odio sino que aumentó su motivación por trabajar a favor de la concordia”. Marín ha añadido que, a pesar de las dificultades, “siempre ha habido ejemplos de contacto entre civilizaciones a lo largo de la historia”.
Valencia ha sido estos días la capital de la concordia y la hospitalidad. La XIIIª Multaqa –palabra que significa ‘encuentro amistoso’, en árabe- ha reunido desde el pasado jueves en Valencia a medio centenar de personalidades y expertos internacionales, de Italia, Francia, España, Marruecos, Egipto y Líbano; representantes de cuerpos consulares de cinco países; y líderes religiosos.
La concordia ha sido, sin duda, el término más pronunciado estos días y ha sido también el concepto esencial del lema de la actual edición: ‘Concordia Mediterráneo’. Desde el jueves, se ha debatido en torno a ‘Europa, tierra de concordia’, ‘Derechos y Deberes de la Humanidad’ y también, sobre el Grial, que se ha convertido en un símbolo de la concordia intercultural, al reunir improntas de tres religiones monoteístas, ya que las tres partes que lo componen –la copa, la montura y la base- datan de etapas diferentes: el judaísmo, el cristianismo y el islamismo.

Federico Mayor Zaragoza -presidente de la Fundación Cultura para la Paz y director de la Unesco entre 1987 y 1999-, en el acto de entrega, ayer, de los premios ‘Concordia Mediterráneo’ criticó duramente el actual neoliberalismo, que “ha convertido nuestro Mare Nostrum en un Mare ensangrentado”.
Mayor Zaragoza ensalzó los valores de los premiados: Francesco Rutelli –Presidente de la Federación de Ciudades de la Nueva Ruta de la Seda, exalcalde de Roma y ministro de Cultura con Romano Prodi- y de Cheikh Khaled Bentounés –líder religioso musulmán y miembro del Consejo Socioeconómico de las Naciones Unidas. De ellos dijo que son “dos hombres faro, dos hombres puente, dos hombres pontífice -puesto que pontífice significa tender puentes-, que reciben el premio de la concordia en un momento de discordia y vergüenza mediterránea, vergüenza de esta Unión Europea monetaria, en la que los objetivos de desarrollo sostenible están ausentes”. El presidente de la Fundación Cultura para la Paz mostró su rechazo a que “un grupo de países piensen que pueden representar la gobernanza del mundo: somos 193 países”.
Mayor Zaragoza dijo que “se han sustituido los valores éticos por los bursátiles”, y, en contraposición, recordó que la Constitución de la Unesco dice en su preámbulo que “la humanidad será guiada por los principios éticos y democráticos: justicia, libertad, igualdad y solidaridad, en un sentido intelectual y moral”. Ante esta realidad, Mayor Zaragoza fue contundente: “Se necesitan cambios apremiantes para la concordia mediterránea”, porque “por primera vez en la historia, mañana puede ser tarde y tenemos que tener la firmeza de actuar a tiempo; si no, no podremos mirar a los ojos de nuestros hijos y nuestros nietos”. Mayor Zaragoza dijo que “Estamos llegando a puntos sin retorno, como la muerte. El año pasado murieron ahogadas en sus aguas más de 6.000 personas y este año más de 1.700” que se aventuran a atravesar el mar “porque no les ayudamos a vivir en sus países”. Ha continuado criticando que “el neoliberalismo no tiene dinero para el desarrollo pero sí para el armamento” y que, ante esta situación, “tenemos que mostrar nuestra opinión y alzar la voz”, porque “si nos callamos, seremos cómplices”.
Precisamente en la actual edición de la Multaqa, nuestra ciudad ha acogido el Llamamiento Mediterráneo para la Reconstrucción de las Naciones Unidas, teniendo en el horizonte la celebración de la próxima Multaqa en Agrigento, en 2018. En esta ciudad siciliana está el Templo de la Concordia que inspiró el logo de Unesco y el inicio de las Multaqas

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